Andaba cuesta arriba la calle Atocha cuando pasé por un
escaparate que reflejó mis delatoras ojeras de domingo por la mañana. Mi
primera reacción fue girar la cara para no ver los estragos de una noche
canalla y de sólo dos o tres horas de sueño, sin embargo, algo me hizo volver a
mirar: allí estaban, unos zapatos negros de plataforma y taconazo abismal
cubiertos por piedritas brillantes. Inmediatamente me visualizé con ellos
paseando por una pasarela kilométrica mientras hordas de fans chillaban mi
nombre y me adoraban (soy un poco egocéntrica…). Cuando volví a la realidad me
encontré que estaba ante una zapatería regentada por chinos (y cuando no es
fiesta!) y comprendí que había caído en la trampa. Sin poderlo evitar mis pies
me condujeron irremediablemente al interior y empezé a revolotear alrededor de
los taconazos cual butterfly.
Tras varias vueltas
por la tienda meditando “nena compratelos”, “nena que no”, “nena que resacón
más fashion tienes”, “creo que hoy me compro un pollo asado”, finalmente me
acerqué decidida a la dependienta (que era muy mari muy mari y española) y le pregunté
por precio y números de pie disponibles.
Los astros se conjuntaron y tenían mi número, así que sentadita como una lady
que soy, me puse los taconazos y empezé a pasear por allí descaradamente like a
model. La dependienta comenzó a contarme entonces que muchas chicas de mi
estilo (vamos travelillas y drags) iban a menudo a su negocio a por calzado de
guerra y que ese modelo había tenido
mucho éxito. Total de los totales que
acabé comprándolos de un maritarjetazo frente a la sonrisa del jefe chino (que
oye, un meneo tenía, a pesar de la fama del pito oriental) y la satisfacción de
la vendedora que no dejaba de repetirme
que muchas drags compraban allí (erre que erre).
Después de la
transacción decidí que ya era hora de comer, así que seguí subiendo la calle
Atocha hasta la pollería de mi barrio (que glamour…)imaginándome que estaba estrenando
los nuevos andamios de 18 centimetros. Todavía no los he desvirgado y tengo unas ganas locas de que llegue el momento,
aunque creo que el sábado 27 que actuo con mi querida Lady Queer, será la ocasión perfecta.
Asi que no lo olvidéis corazones: Unos tacones
fabulosos para una mujer de fábula (como yo o como tú).
Gracias por seguir mis desvaríos por aquí y muchos besos
corazones!!!
Picara Winehouse
Drag Queen para despedidas, fiestas y eventos.
picarawinehouse@gmail.com
633334403

