¡PECHOS FUERA!

      Me gustaba ver las apariciones de Afrodita A en la serie Mazinger Z. Desde luego, hacían apología del machismo en dichos dibujitos animados, está más que claro. Había un robot macho dominante al que solo le faltaba tener un macropene robótico para ir beneficiándose a cuanta robotita chorreadora de aceites lubricantes se le pusiera a tiro.



      El representante gay del reparto era el llamado Barón Ashler, que igual que alguna de nosotras, tenía dos caras en la misma cabeza de tubércula desubicada. Media cara de hombre y media de mujer, con un cuerpo disimulado por una túnica, era lo que caracterizaba a este malvado personaje que me recuerda a una amiga mía enganchada al anís. Inquietante.


      Pero para pajarraca mala estaba el llamado Doctor Infierno, que no hacía más que crear robots para montar gresca con el poderoso Mazinger, que bien o mal siempre se llevaba una jarta de hostias hasta que conseguía eliminar a sus quisquillosos enemigos.

     Volviendo a mi adorada Afrodita A, quien no recuerda cuando decía la famosa frase ¡Pechos fuera! y salían como voladores dos enormes torpedos que la mayoría de las veces no hacían blanco. Los guionistas la ponían de rubia descerebrada, cuando muchas veces ayudó a escapar al protagonista a costa de ser gratuitamente vilipendiada por algún estúpido engendro del  Doctor Infierno.

     Como ven ustedes a la serie no le faltaba ni perejil ni argumentos de culebrón: celos, robos, asesinatos, palizones, secretos y demás mandangas. Me quedé con ganas de que Afrodita A ganara alguna de las broncas en las que se metía, pero los guionistas prefieran verla tirada por los suelos, como mi amiga la del anís en las noches de luna, besos.


Picara Winehouse
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ARTISTA DE FANFARRIA VS ARTISTA POR DERECHO

   La semana del orgullo LGTB es un buen escaparate para mostrar las inquietudes artísticas de muchos creadores de ámbitos variados. Desde actores, pintores, performances, transformistas, Drags, etc., cada cual expone en escenarios o galerías su particular percepción del arte que le ocupa, a veces llegando a extremos de estresar a las musas para colocar un producto a tiempo.

   En esta carrera contra reloj, en la que prima en muchas ocasiones el conseguir hordas de seguidores, antes que presentar un trabajo de calidad, quedan atrás cosas tan elementales como el respeto por las artes, el espíritu reivindicativo de las fiestas o el respeto a la inteligencia propia y del otro, dígase espectador, receptor u esponja.

   Reflexionar sobre el autobombo que arrastran estos comportamientos, me ocuparía poco más que un libro de la saga de Narnia o Harry Potter, quien sabe, y es que la eterna lucha por conseguir destacar está pegada a la piel de los artistas desde que el mundo es mundo, e incluso antes de la aparición de la primera travesti cavernaria.
    Marcar la diferencia es a veces un procedimiento natural, otras ni con artificios se consigue, pero esta claro que se tiene o no se tiene duende. Hablando de duendes, éstos deben estar bastante cabreados por ser mentados con tanta vilipendia, rotunda alevosía y delicadeza en modo off. Crear desde la ignorancia es estupendo, pero crear por derecho es excelente.

   Y es que amigos y lectores, se tiene que reconocer que lo que nace de un proyecto de coleguis con ganas de farra puede tener un resultado divertido y afable, cosa que está genial siempre que no se saque del marco de la fanfarria, el puro ocio por el ocio. A mi lo que me arrebata es la facilidad con la que se usan términos como actor, bailarín o cantante.

   Pronunciar estas palabras para definirse, con una vanalidad de traca, parece que se esta convirtiendo en una plaga de estos tiempos de oportunismo. Ustedes deben sospechar la cantidad de euros en formación, la montaña de horas de ensayo y el número de ilusiones rotas que llevan en su haber quienes de verdad merecen denominarse con tales vocablos.

   Mi opinión es que crear es siempre positivo, más en estos tiempos en los que hasta para comprar unas patatas fritas te están manipulando. Pero salirse fuera de plato, ya es otra historia, no se contemplen ustedes como lo que no son, y tengan criterio para darse cuenta de que unos cuantos comentarios en el Facebook no hacen artista a nadie. Feliz orgullo 2015.

Picara Winehouse
Espectáculo Drag Queen para animación de fiestas y eventos. Bloguera.
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